De la misma forma en que honramos los inicios en nuestra vida, los finales a veces planeados y otras veces inesperados, también necesitan ser honrados, abrazados y transitados para poder tomar de ellos el aprendizaje que traen consigo, permitirnos atravesar las emociones con las que nos están enfrentando y sanarnos para avanzar y vivirnos desde otro lugar.
Vivir un final o un cierre puede ser doloroso y frustrante, pero vivirlo acompañado y ser consolados en este camino nos ayuda integrarlo de una forma más positiva para nuestra vida desde el hecho de poderlo exteriorizar y ser escuchado ya inicia nuestro proceso de sanación.
¡En que momentos es recomendable una Ceremonia de Cierre de Ciclos?
– Al sufrir la pérdida de un bebé
– Al perder a un ser querido
– Al transitar una enfermedad donde vemos deteriorada nuestra salud
– Al terminar una relación amorosa
– Al cerrar un Negocio
– Al terminar un año